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Los Señores del Caos

Los dioses supremos de los Reinos Jóvenes son los Señores de la Ley y del Caos. Son grupos opuestos y antagónicos. A veces la lucha entre la Ley y el Caos parece ser un gran juego, otras es la guerra más cruenta que se pueda imaginar.

En términos generales se puede decir que los Señores de la Ley representan y defienden todo lo que es bueno, sano y hermoso. Al contrario, los Señores del Caos representan todo lo demoníaco, loco y grotesco. Sin embargo, debe quedar claro que esto son simplificaciones. Los Señores del Caos tienen el "poder" de ser buenos y hermosos, aunque no muy cuerdos, y parecen haber sido forzados a tomar formas grotescas debido a que los Señores de la Ley ocuparon primero las formas racionales disponibles.

Mientras los Señores de la Ley son raramente vistos y solo vagamente descritos, los Señores del Caos se manifiestan frecuentemente y en un gran número.

Los Señores del Caos prefieren trabajar usando la magia y la demonología. La idea de algo que permanezca constante les repulsa. La esencia de los Señores del Caos es impredecible.

Les gusta intervenir personalmente en los acontecimientos y no son imparciales en absoluto.

Arioch quería a Elric, lo consideraba una mascota muy inteligente, pero esto no le impedía actuar contra el albino de vez en cuando.


Invocar a los Señores del Caos

Como evidencian las relaciones de Elric con Arioch, se necesita "sangre y almas" para invocar a un Señor del Caos. En los libros de Elric, los Señores del Caos son descritos como archidemonios con poderes de dioses, y así es como deberemos jugarlos.

Una ceremonia de invocación requiere varios elementos. El invocador necesita un total mínimo de INT más POD de 48. Además, deberá estar sobre las ocho flechas que forman el signo del Caos y ofrecer uno o más sacrificios humanos. La probabilidad de que el Señor del Caos deseado se manifieste es igual al POD del hechicero más el número de sacrificios humanos ofrecidos.

Los hechiceros mortales no pueden exigir ayuda a los Señores del Caos. El humano debe ofrecer algún tipo de compensación para ganar la cooperación del Señor del Caos (ver la sección Negociar con los Dioses). El jugador que esté realizando la in-
vocación debe ser consciente de esto y tener ya preparada algún tipo de oferta. Una promesa de servicio eterno puede bastar, o una hecatombe de sacrificios, o la destrucción de un artefacto legal, etc. Deja que tu imaginación te guíe.

Los Señores del Caos pueden asumir la forma que deseen (el DJ y el jugador invocador deberán determinar el aspecto del Señor del Caos). Si escogen que se materialice completamente en el plano terrestre, la forma escogida se llamará avatar. Los avatares tienen características que son 10 veces mayores que las del invocador, excepto el TAM que puede escogerse libremente. En efecto, son exactamente igual en todos los aspectos a los Señores de la Ley cuando escogen manifestarse en forma corporal.

Cuando se invoca a un señor del Caos, este llevará consigo tantos sirvientes demonio como desee para usarlos como armas, armaduras, transporte, etc. Puesto que los demonios están sujetos a los Señores del Caos y están eficazmente atados a sus órdenes, no existe ninguna posibilidad de que puedan ser capaces de sublevarse. Esto da al DJ y a los jugadores la oportunidad de crear algunos artefactos demoníacos realmente poderosos que pueden permanecer en posesión de los mortales tiempo después del regreso al infierno del Señor del Caos.

Los Señores del Caos pueden realizar cualquier cosa, sin llegar a la destrucción del mundo (esto queda por encima de ellos puesto que su existencia la mantienen los Señores de la Ley), solo con desearlo. Es decir, hacen una declaración de intenciones y enseguida está hecho. Existe una excepción: cuando se oponen activamente a otro Señor del Caos, a un Señor de la Ley, o a un Señor Elemental. En estos casos, deben llevar a cabo físicamente su voluntad, matando o derrotando en combate a la deidad oponente.

Los Señores del Caos utilizan normalmente instrumentos mágicos. Estos son siempre demonios atados. Los Señores del Caos tienen la habilidad de atar demonios con niveles de POD enormemente altos y crear de este modo algunos dispositivos mágicos realmente impresionantes. Estos demonios, como es usual, deben servir a quienquiera que controle el objeto al que estén atados.

Un Señor del Caos puede permitirse un combate físico si está en forma de avatar. Puede tener como arma a un demonio atado en una forma de arma, y su habilidad con esta arma será del 97%. Los Señores del Caos son personajes "deportivos" y siempre golpean en segundo lugar durante un asalto de combate, sin importar su DES. Sus armas encantadas pueden matar o herir según el capricho del que las empuñe y el contacto con ellas rompe todas las armas y armaduras no-mágicas.

Después de que un hechicero mortal haya conseguido invocar con éxito a un Señor del Caos por primera vez, se establecerá un vínculo psíquico entre los dos, y al mortal le será posible volver a invocar al Señor del Caos bajo cualquier condición solo con llamarlo. La probabilidad de éxito es igual a la suma del POD y el CAR del hechicero como porcentaje. Incluso si el Señor del Caos rehúsa manifestarse, se dirigirá usualmente al hechicero diciéndole que no le moleste o algún otro mensaje parecido (Elric invocaba frecuentemente a Arioch de esta forma, y la mitad de las veces Arioch no aparecía).

 

Orunlu, el Guardián

Orunlu el Guardián, es un Señor del Caos que tiene buen humor y que está encargado de proteger el Libro de los Dioses Muertos. Es un gigante de escamas moradas con un aura de fuego. Sus músculos son protuberantes y tiene una fisiología reptiliana.

Cuando Elric buscaba el Libro de los Dioses Muertos, Orunlu le envió a un Gigante de la Niebla llamado Bellbane a luchar contra él en las Marismas de la Niebla para impedir que Elric y Shaarilla obtuvieran el libro.

El Libro de los Dioses Muertos

El Libro de los Dioses Muertos es un libro antiguo y legendario muy buscado por los hechiceros. Se dice que el conocimiento y la sabiduría contenidos en el libro son tan profundos que resolverían muchos de los problemas y preguntas que aquejan a la humanidad. Más que eso, se cree que el conocimiento contenido en su interior podría inclinar la Balanza Cósmica del lado de la Ley o el Caos dependiendo de cómo se use.

Hace mucho tiempo, cuando los dioses antiguos morían en los páramos cósmicos más allá del sistema solar, intentaron destruir el libro que habían creado arrojándolo al Sol. Los Señores del Caos interceptaron el libro en su curso hacia el Sol y lo reclamaron para ellos. Lo mantuvieron protegido en un castillo subterráneo de piedra negra en cavernas debajo de una cadena de montañas en las Tierras del Silencio, en el Continente Occidental de los Reinos Jóvenes. El Señor del Caos Orunlu recibió la tarea de sus maestros de permanecer en la Tierra para proteger el castillo y el libro.

Shaarilla, una mujer sin alas de Myyrrhn, obtuvo la ayuda de Elric para encontrar el libro. Se la consideraba deformada por los estándares de su gente y esperaba que el libro pudiera contener un hechizo que le permitiera crecer alas. Elric, por su parte, esperaba que el libro le revelara si había una Deidad Suprema que existía más allá de la Ley y el Caos, si era el orden o la anarquía lo que gobernaba el Multiverso y otras cuestiones existenciales que pesaban mucho sobre él. Sin embargo, sus esperanzas se hicieron añicos cuando finalmente obtuvieron el libro solo para descubrir que después de trescientos siglos se había desintegrado en polvo sin forma.

Fue durante su búsqueda del libro que Elric conoció a Moonglum por primera vez y se convirtió en su mejor amigo.

 

REFERENCIAS:

- Michael Moorcock, The Weird of the White Wolf (Book 2, "While the Gods Laugh").


Pyaray

Pyaray

Pyaray, el Horror Tentacular Susurrador de Secretos Imposibles, es un Señor del Caos del mar que aparece como una criatura gigante parecida a un pulpo rojo, y su alma se mantiene dentro de un cristal azul en su cabeza.

Pyaray gobierna las profundidades oceánicas, donde navega la Flota del Caos, una armada maldita compuesta por barcos hundidos y por todos los marineros que mueren ahogados. El ascenso de la Flota del Caos a la superficie es un presagio de que el fin del mundo está cerca.

En Tarkesh se adora a los Señores de la Ley, en particular a Pozz-Mann-Llyrr, el dios del mar. Pozz-Mann-Llyrr se representa bajo la forma de un gigantesco hombre barbudo de piel verde, servido por bancos de sirenas, de ballenas y otras criaturas marinas, pero no se ha manifestado desde hace más de 500 años y su culto es desconocido fuera de Tarkesh. Pozz-Mann-Llyrr es enemigo inmortal de Pyaray. 

Otro rival de Pyaray es Straasha, el Señor Elemental del Agua. Mientras Straasha intenta guardar sus aguas puras y llenas de vida, Pyaray utiliza el agua como agente y símbolo de muerte y corrupción.

Los poderes de Pyaray no se ven afectados por la Balanza y sus reglas.

En el Fin del Mundo, cuando las hordas del Caos lo arrasan todo, la flota de la Isla de las Ciudades Púrpura se enfrenta a la flota del Teócrata Jagreen Lern, pero es arrasada por la aparición de la Flota del Caos de Pyaray. En esta desesperada batalla final, los marineros de la Isla de las Ciudades Púrpura demostraron ser bravos guerreros, incluso al enfrentarse a enemigos indestructibles.

Más tarde, la Flota del Caos finalmente fue destruida cuando Elric usa Stormbringer para romper el cristal azul de la cabeza de Pyaray que contenía su fuerza vital, matándolo.

Los Marinos de Pyaray

Los marinos de Pyaray son los hombres muertos en la mar, el cuerpo de los cuales ha sido engullido por las grandes profundidades oceánicas, el reino de Pyaray. Este Duque del Caos les ha devuelto a la vida, al menos parcialmente. Se presentan tal como estaban en el momento de su muerte; hinchados y ahogados, cubiertos de crueles cicatrices, etc. Son incapaces de hablar o de actuar libremente. Sus espíritus están bajo el control de la voluntad de Pyaray. Todos muestran la misma expresión de desesperación y tristeza en el rostro; otros destilan en sus facciones el odio que sienten hacia sus hermanos todavía vivos.

Los marinos muertos se desplazan lentamente, y sus gestos muchas veces parecen descoordinados. En combate, siempre golpearán en último lugar.

Estos servidores de Pyaray representan adversarios particularmente difíciles de batir. Al estar ya muertos, es imposible herirles gravemente al afectar sus órganos vitales. Hará falta despedazarlos literalmente. Así pues, tendrán el doble de puntos de vida de los PJs y además no sufrirán los efectos de las heridas graves.

Estas criaturas no son ni demasiado inteligentes ni demasiado observadoras, por lo que no sería descabellado engañarles infiltrándose entre sus filas.

Marino de Pyaray

Características Tiradas Media
FUE 3D6 10-11
CON 5D6 17-18
TAM 3D6 10-11
INT 1D6 3-4
POD 1D6 3-4
DES 2D6 7

Habilidades:
Nadar 100%, Trepar 50+1D10%.

Puntos de vida: CON+TAM-12 (Media 17).

Armas Ataque Daño Parada
Arma blanca 50% Variable 50%

SM: la visión de un marino muerto de la flota de Pyaray causa la pérdida de 1D4 puntos de SM en caso de fallar la tirada correspondiente.

Armadura: de cuero, 1D6-1

Un marino muerto puede matar una ondina sacrificando en el empeño su propia vida.

Creyentes de Pyaray

Suelen ser seguidores de Pyaray quienes pertenecen a las siguientes nacionalidades: Melniboné, Pan Tang, etc. 

Pyaray es el patrón de todos los navíos y barcos pantangianos. Pyaray es adorado por todos los marineros de la isla. Su Obispo es el Almirante de la flota pantangiana.

Sacerdotes de Pyaray

En Pan Tang, los sacerdotes se dejan el pelo largo, rizado en sucios bucles que asemejan los tentáculos de su Señor. Los sacerdotes de menor rango sirven de capitanes y navegantes. Prefieren el tridente y la red como armas de combate.

Ganar Elán por agradar a Pyaray

Sacerdotes y agentes de Pyaray ganan Elán por realizar estas acciones:

1 punto por cada persona ahogada en alta mar.
10 puntos por cada barco hundido en alta mar.

Además, independientemente del Señor del Caos que adoren, ganarán Elán por realizar estas otras acciones:

1 por cada humano muerto y cuya alma se ha consagrado a la deidad.
2 por cada sacerdote de la Ley que mate.
2 por cada punto de característica sacrificado al Señor del Caos.
1D4 por cada vez que el personaje acude al azar para decidir su próxima acción en el transcurso del juego.
4 por cada año pasado como sacerdote (en tiempo de juego).
4 por cada agente de la Ley que mate.
1D6 por cada nuevo templo del Caos fundado.
6 por cada año pasado como agente (en tiempo de juego).
6 por haber visto en persona al Teócrata.
1D10 por participar en un ataque militar contra una nación de la Ley.
10 por haber realizado un peregrinaje a Hwamgaarl, en Pan Tang.

Implorar la Intervención Divina de Pyaray

Tras una exitosa imploración de intervención divina, un sacerdote de Pyaray puede recibir ayuda de los marinos de Pyaray si el Director de Juego lo ve conveniente. El número de marinos será igual a los puntos de Elán perdidos. Los marinos estarán 24 horas al servicio del sacerdote, para luego desaparecer.


REFERENCIAS:

- "Hechiceros de Pan Tang", JOC Internacional, pag. 27.

- Michael Moorcock, Elric of Melniboné (Book 2, Chap 2, "A New Emperor and an Emperor Renewed").

- Michael Moorcock, Stormbringer (Book 3, "Sad Giant's Shield")

Arioch, Caballero de las Espadas

Arioch

Arioch es uno de los duques del infierno más poderosos. Tiene muchos títulos y apodos, incluidos Caballero de las Espadas, Señor del Infierno Superior y Señor de las Siete Oscuridades.

Arioch es el patrón de Melniboné, cuyos emperadores tuvieron hace largo tiempo el derecho de llamarle en caso de necesidad. Es voluble y cruel, uno de los Señores del Caos más poderosos en los Reinos Jóvenes. Tiene una relación personal con Elric, quien fue el primer emperador en invocarlo al plano de la Tierra desde hacía mucho tiempo.

Arioch es sofisticado y muy inteligente, aunque posiblemente esté loco, y por lo general (pero ciertamente no siempre) aparece como un hermoso joven, generalmente con cabello rubio, pero también se sabe que toma la forma de una gran mosca negra o una forma alienígena negra, horrible de ver.

Arioch es uno de los tres Gobernantes de la Espada junto con Xiombarg y Mabelode. Creó a los Mabden e hizo que acabaran con su raza, los Vadhagh, no por malicia sino como una purga descuidada de las creaciones de los Señores de la Ley después de ganarles los Quince Planos.

Creyentes de Arioch

Suelen ser seguidores de Arioch quienes pertenecen a las siguientes nacionalidades: Melniboné, etc.

Ganar Elán por agradar a Arioch

Sacerdotes y agentes de Arioch ganan Elán por realizar estas acciones:

1D4 puntos por cada compañero que muera por tu culpa en el transcurso de la partida.
1D4 puntos por cada objeto demonio creado y abandonado en el mundo.
2D4 por cada demonio liberado voluntariamente de su atadura y abandonado en los Reinos Jóvenes para que siembre la destrucción.

Además, independientemente del Señor del Caos que adoren, ganarán Elán por realizar estas otras acciones:

1 por cada humano muerto y cuya alma se ha consagrado a la deidad.
2 por cada sacerdote de la Ley que mate.
2 por cada punto de característica sacrificado al Señor del Caos.
1D4 por cada vez que el personaje acude al azar para decidir su próxima acción en el transcurso del juego.
4 por cada año pasado como sacerdote (en tiempo de juego).
4 por cada agente de la Ley que mate.
1D6 por cada nuevo templo del Caos fundado.
6 por cada año pasado como agente (en tiempo de juego).
6 por haber visto en persona al Teócrata.
1D10 por participar en un ataque militar contra una nación de la Ley.
10 por haber realizado un peregrinaje a Hwamgaarl, en Pan Tang.


NOTAS:

Arioch fue el primero de los tres Gobernantes en ser asesinado por Corum Jhaelen Irsei, en la serie de libros Corum.

Lord Jagged, un Habitante del Fin de los Tiempos, una vez tomó la forma de Arioch para manipular a Elric. Se da a entender que Jagged y Arioch pueden ser lo mismo.

REFERENCIAS:

- Michael Moorcock (1972, 1983), "Elric of Melniboné", Berkley, p. 83.

- Michael Moorcock (1972, 1983), "Elric of Melniboné", Berkley, p. 170.

- Michael Moorcock (1972, 1983), "Elric of Melniboné", Berkley, p. 82.

- Michael Moorcock (1971), "The Knight of the Swords".

Chardhros, el Segador

 

Chardros, El Segador, es uno de los tres Señores del Caos más poderosos del mundo de Elric junto con Mabelode el Sin Rostro, y Slortar el Viejo. Luchó contra Donblas, el Hacedor de Justicia, en la batalla final entre la Ley y el Caos, al final de la serie Elric.

Chardros es esquelético, su cara es una calavera y empuña una gran guadaña. Es un aterrador dios de la muerte y la oscuridad. Su esfera abarca todo lo relacionado con tumbas y los temores conectados a ellas. La maldición de la no muerte es uno de los temibles poderes de Chradros. 

Chardhros es el patrón de Pan Tang, y el más famoso Señor del Caos. Su obispo es el Teócrata, Jagreen Lern.

Creyentes de Chardhros

Suelen ser seguidores de Chardhros quienes pertenecen a las siguientes nacionalidades: Pan Tang, Dharijor y Pikarayd.

Sacerdotes de Chardhros en Pan Tang

Los sacerdotes de menor rango sirven como burócratas, jueces y distribuidores de esclavos. Suelen vestir ropas negras de variados diseños y formas; ocultan sus caras tras máscaras hechas con cráneos humanos. Usan guadañas para derrotar en combate a sus enemigos.

Bajo su custodia se encuentran los Jardines de Huesos, las catacumbas donde se entierra a los muertos.

Los sacerdotes de Chardhros son también responsables del bienestar popular el Día de los Muertos, una celebración festiva de carácter ritual durante la cual se hacen sacrificios a los ancestros muertos.

Ganar Elán por agradar a Chardhros

Sacerdotes y agentes de Chardhros ganarán Elán por realizar estas acciones:

1 punto por cada personaje desamparado ejecutado (viuda, huérfano, ciego, etc.).
1D4 puntos por cada objeto de arte destruido.

Además, independientemente del Señor del Caos que adoren, ganarán Elán por realizar estas otras acciones:

1 por cada humano muerto y cuya alma se ha consagrado a la deidad.
2 por cada sacerdote de la Ley que mate.
2 por cada punto de característica sacrificado al Señor del Caos.
1D4 por cada vez que el personaje acude al azar para decidir su próxima acción en el transcurso del juego.
4 por cada año pasado como sacerdote (en tiempo de juego).
4 por cada agente de la Ley que mate.
1D6 por cada nuevo templo del Caos fundado.
6 por cada año pasado como agente (en tiempo de juego).
6 por haber visto en persona al Teócrata.
1D10 por participar en un ataque militar contra una nación de la Ley.
10 por haber realizado un peregrinaje a Hwamgaarl, en Pan Tang.


REFERENCIAS:

- Michael Moorcock, Stormbringer (Book 4, "Doomed Lord's Passing"). 

- "Hechiceros de Pan Tang", JOC Internacional, pag. 27.

Checkalakh, el Señor Ardiente

Checkalakh, el Señor Ardiente, es un Señor del Caos que toma la forma de un hombre hecho completamente de llamas. Siempre tiene hambre y, como el fuego mismo, está ansioso por consumir cualquier cosa inflamable. Checkalakh es un Señor del Caos relativamente menor, y ha reconocido que hay muchos Señores del Caos más poderosos que él. Está en rivalidad con Kakatalh, el Señor Elemental del Fuego.

Cuando la población original de la ciudad de Nadsokor se vio afectada por una enfermedad, pidieron ayuda a los Señores del Caos para deshacerse de ella. Sin embargo, los Señores del Caos les jugaron una broma cruel y enviaron al Dios Ardiente a quemar la enfermedad junto con muchas de las personas y todo lo que poseían. Cuando los nadsokorianos invocaron a los Señores de la Ley, Checkalakh fue encarcelado por Donblas, el Hacedor de Justicia, dentro de un laberinto en la ciudad. Después de tener suficiente de los Señores de los Mundos Superiores, la mayoría de los ciudadanos restantes abandonaron Nadsokor.

Cuando el Rey Urish se convirtió en gobernante de Nadsokor junto con su Corte de Mendigos, decretó que cualquiera que se atreviera a mirar su tesoro sagrado sufriría el Castigo del Dios Ardiente. Los infractores de esta ley eran llevados al laberinto de su palacio y atrapados dentro para ser quemados y consumidos por el Señor Ardiente encarcelado. Éste habría sido el destino de Elric, pero destruyó a Checkalakh usando Stormbringer, porque Urish fue lo suficientemente tonto como para dejarle con su espada en el laberinto. Urish creía que la espada no dañaría al Dios Ardiente, pero también temía lo que podría pasar si el mismo Urish sacaba a Stormbringer de su vaina.

 

REFERENCIAS:

- Michael Moorcock, The Vanishing Tower (Book 2, "To Snare the Pale Prince")